El Gobierno de Dakar denuncia corrupción en los órganos continentales del deporte y su federación recurrirá la decisión ante el tribunal arbitral de Lausana para conservar la Copa de África

La descalificación de la selección nacional de Senegal en favor de Marruecos, que en enero cayó derrotada en Rabat en la final de la Copa de África, amenaza con desatar una guerra del fútbol africano. Los Leones del Atlas, como se reconoce al equipo marroquí, fueron proclamados vencedores en la noche del martes por la Confederac...

ión Africana de Fútbol (CAF) al quedar desposeídos de su título los Leones de Teranga, como se apoda al combinado senegalés. El comité de apelación del órgano que rige el fútbol en el continente consideró que el combinado senegalés “no compareció” durante el encuentro tras abandonar el campo en señal de protesta por un penalti señalado por derribo al hispano-marroquí Brahim Díaz en el tiempo de descuento.

Senegal ha proclamado indignado que no devolverá la copa. Su Federación de Fútbol ha anunciado a través de un comunicado un recurso ante el Tribunal Arbitral del Deporte, con sede en Lausana (Suiza), contra una “decisión injusta, inédita e inaceptable que arroja el descrédito sobre el fútbol africano”. El procedimiento de apelación ante la más alta jurisdicción deportiva puede demorarse durante semanas o meses. Mientras tanto, el debate entre los aficionados y las federaciones y equipos ha escalado ya hasta los Estados. El Gobierno de Dakar ha reclamado una “investigación internacional ante las sospechas de corrupción en las instancias dirigentes de la CAF” antes de rechazar “una tentativa de desposesión injustificada” del título continental.