Todas las provincias andaluzas salvo Almería sienten el movimiento, que se produjo minutos después de la medianoche en el Mar de Alborán y no ha causado daños

Pasadas las doce de la noche, el malagueño Juan Navarro seguía aún trabajando con su ordenador, en casa. De repente sintió un pequeño movimiento, como si alguien hubiera dado un golpe a la mesa. “Dudaba si era un temblor o el cansancio, porque cuando miré a la lámpara no se había movido”, relata. Acudió a las redes sociales y ahí, sí, comprobó que había más personas que habían sentido lo mismo. Entonces el Instituto Geográfico Nacional ya informaba de que había ocurrido un terremoto de magnitud 4,4 en el oeste del Mar de Alborán,

otos/-/ultimos-terremotos/open30Spain?_IGNGFSSismoSismicidadReciente_WAR_IGNGFSSismoSismicidadRecienteportlet_formDate=1773821772470&_IGNGFSSismoSismicidadReciente_WAR_IGNGFSSismoSismicidadRecienteportlet_evid=es2026fivwd" rel="" data-link-track-dtm="">que se ha dejado sentir en siete provincias de Andalucía —todas menos Almería— además de Cáceres y Ciudad Real. El temblor ha alcanzado intensidad III-IV en Málaga, Córdoba y Sevilla.

El movimiento sísmico se produjo a 92 kilómetros de profundidad a las 00.24 horas al oeste del Mar de Alborán. “Ahí hay una franja que va desde Málaga hacia el suroeste hasta la costa de Marruecos, donde ocurren terremotos que llamamos intermedia, entre 40 y 120 kilómetros de profundidad”, explica Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sísmica Nacional, que destaca que no existe un acuerdo unánime sobre cuál es la causa para que ocurran. “Sí hay un límite de placas y una estructura muy vertical, pero no hay distintas teorías”, añade Cantavella, que destaca que esta es una de las zonas donde los temblores ocurren a mayor profundidad, ya que en el resto de la península ibérica la mayoría suceden a menos de 30 kilómetros. “Y aquí, al ser tan profundos, tienen un mayor impacto porque llegan a muchas poblaciones, eso sí, atenuados y por eso no causan daños”, señala.