Adif ha sufrido una incidencia en los sistemas de señalización sobre las 8.00 y, aunque ya ha sido solucionada, las demoras se acumularán a lo largo del día

Los pasajeros de los trenes de larga y media distancia llegan a cuentagotas a la estación de Puerta de Atocha-Almudena Grandes con gestos de nerviosismo y enfado. La mayoría emprende una rápida carrera por el pasillo que conecta la zona de las llegadas con el recibidor de la estación, acuciados por la prisa de quien llega con una hora de retraso a sus compromisos. Atocha ha comenzado la jornada de este miércoles con los pasillos y salones llenos de viajeros de los trenes que pasan por las vías de alta velocidad varados debido a que el tráfico ferroviario desde y hacia Madrid estuvo interrumpido. Adif ha sufrido una incidencia en los sistemas de señalización que afectó al Centro de Control de Tráfico en la propia estación sobre las 8.00 y, aunque ha sido solucionado en menos de dos horas, las demoras se arrastrarán a lo largo del día.

A la zona de salidas de los convoyes de alta velocidad solo pueden acceder los viajeros que muestren sus billetes. Un dispositivo de seguridad frena el paso a todo el que no porte uno y trata de controlar el caos que suele verse cuando hay incidencias generalizadas como la de esta mañana. Aunque la circulación ya se ha restablecido, se están registrando retrasos “significativos”, según ha informado Adif a través de sus redes sociales, por lo que la tensión se apodera tanto de los que salen como de los que vienen hacia Madrid. Gema Luque tenía previsto acudir a una conferencia importante en su oficina, lo que no entraba en sus planes era llegar con hora y cuarto de retraso en el trayecto Córdoba-Madrid. “Me parece fatal, hemos estado una hora parados y no me ha dado tiempo a llegar a una conferencia que tenía programada sobre las 9.30”.