Analizamos cuatro modelos de vapor con el objetivo de medir su eficacia real sobre diferentes tejidos y su comodidad de uso para el día a día

Si bien es una de las tareas más recurrentes en un hogar, planchar no siempre es una labor rápida ni sencilla. La combinación de temperatura, tipo de suela y flujo de vapor en una plancha puede marcar una gran diferencia en el resultado final, así como en la facilidad y la rapidez con que se hace. Para ayudarte a hacer la tarea más llevadera, en EL PAÍS Escaparate hemos puesto a prueba cuatro planchas de ropa, con el fin de elegir la mejor para el día a día.

Hay varios elementos a tener en cuenta en una plancha de ropa, que van desde el material de la suela hasta la potencia, el vapor continuo y el golpe de vapor que pueden generar. Por lo tanto, en esta comparativa hemos considerado todas esas variables para elegir los diferentes modelos para nuestras pruebas. A partir de esas consideraciones, hemos elegido cuatro planchas de las marcas: Russell Hobbs, Philips, Rowenta y Cecotec.

Para esta comparativa, cada plancha se ha probado con diferentes tipos de prendas y tejidos, como algodón, lino, poliéster y seda. Esto con el fin de comprobar la eficacia del vapor y la estabilidad de la temperatura en telas de distintas resistencias. De esta manera, hemos comprobado si las arrugas desaparecían con una sola pasada y si el deslizamiento de la suela era uniforme en todos los materiales. También hemos realizado una prueba de vapor vertical con una camisa colgada para valorar la potencia del chorro de vapor, la comodidad de uso y el control de goteo.