Los talibanes, que acusan a Pakistán del bombardeo, cifran los fallecidos en 400. Islamabad niega haber atacado la clínica de rehabilitación
Decenas de personas han muerto en la noche del lunes en un ataque aéreo contra un centro médico de Kabul. El Gobierno de los talibanes, que cifra en 400 muertos y 250 heridos el balance de víctimas, ha acusado del bombardeo a Pakistán, con quien mantiene desde hace semanas un conflicto armado fronterizo. Islamabad ha negado el ataque al complejo, un centro de rehabilitación para drogadictos, aunque sí admite que ha bombardeado “con precisión instalaciones militares e infraestructura de apoyo a los terroristas” en Kabul y en la provincia de Nangahar, en la frontera este del país.
Según la cadena británica BBC, que ha podido acceder al lugar, algunas partes del centro médico estaban en llamas y ha podido ver cómo trasladaban en camillas al menos 30 cadáveres. Los trabajadores del complejo han declarado a la cadena pública británica que unas 2.000 personas recibían tratamiento en el centro, por lo que sí temían que hubiese cientos de víctimas.
Testigos citados por Reuters señalan que se produjeron explosiones justo cuando los pacientes terminaban los rezos de la tarde y que al menos dos de ellas tuvieron lugar en el área de habitaciones. “Todo el sitio se incendió, era como el día del juicio final”, ha declarado uno. “Mis amigos se quemaron en el incendio, no pudimos salvarlos”, ha añadido.











