Los neerlandeses incidirán, entre otros, en el desplazamiento forzado, el trato a los niños y la retención de la ayuda humanitaria
El Ministerio neerlandés de Asuntos Exteriores ha anunciado este jueves que presentará argumentos ante el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) en el caso de genocidio contra Israel por la guerra en Gaza. Las alegaciones jurídicas de Países Bajos se centran en el desplazamiento forzado, el trato a los niños y la retención de la ayuda humanitaria, que pueden llegar a constituir actos de intención genocida, según anunció el TIJ. En 2023, Sudáfrica acusó a Israel de incumplir sus obligaciones respecto a la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio (1948).
Países Bajos espera que los jueces “tengan en cuenta que el hambre o la retención deliberada de la ayuda humanitaria se ha producido con una intención específica”. Y que cuando esto ocurre, “es sobre la base de un plan concertado de un patrón de conducta coherente”. El genocidio es el crimen más difícil de probar porque requiere un alto nivel de evidencias: la intención específica de destruir a un grupo concreto. A escala internacional, la postura del Gobierno es más directa, aunque se ha opuesto, en el ámbito nacional, a demandas de ONG palestinas y neerlandesas por el suministro de armas a Israel durante el conflicto.






