La ministra advierte en una entrevista con EL PAÍS que Europa debe acostumbrarse a no contar con EE UU y a ser más autónoma militarmente. “Trump no es un paréntesis”
Alice Rufo (Toulon, 45 años) es la ministra delegada de Defensa en Francia. Algo así como una secretaria de Estado con mayor poder político. Pero más allá del cargo, es una de las personas más cercanas al presidente, Emmanuel Macron —fue su consejera diplomática—, y con mayor conocimiento y capacidad de análisis de las carpetas internacionales que incumben a Francia. Rufo, una de esas jóv...
enes talentos surgidas de la élite académica francesa, ha acompañado a Macron desde el comienzo en sus aventuras internacionales. La ministra recibe a EL PAÍS el lunes en su despacho del Ministerio de Defensa entre una reunión y otra. Los días son complicados.
La guerra de Irán, justo cuando Francia ha anunciado que aumentará su poder nuclear y busca extenderlo al resto de socios europeos, ha descosido todo el trabajo diplomático y militar desplegado en Líbano por París. Pero también ha desestabilizado la ruta comercial del Mediterráneo y va camino de dejar en segundo plano la guerra en Ucrania. “No podemos permitir eso”, matiza Rufo, que este jueves visita Madrid en un encuentro para hablar de los conflictos en curso, la cooperación industrial en defensa y una concesión a la memoria histórica en forma de carro de combate. Francia prestará una de las tanquetas en las que la Nueve, la compañía de 150 curtidos soldados republicanos españoles, entró en París el 24 de agosto de 1944 para contribuir a su liberación. “Es la historia del siglo XX y de la reconciliación, la de los valores comunes que han forjado nuestras democracias”, señala Rufo.






