El incendio provocado el martes por José M. G. por el que murieron tres mujeres y resultaron heridas otras cuatro personas, entre ellas dos niños, es el caso con más víctimas implicadas desde que hay registro

El martes por la noche, José M. G. fue hasta la casa de su expareja y empezó a apilar colchones en el bajo de ese bloque de viviendas en Miranda de Ebro, en Burgos. Al poco empezaron las llamas. El fuego mató a esa mujer, Dolores, de 58 años; a su madre, Antonia, de 78; y a una vecina de 24, Laura Valentina. Otras cuatro personas, entre ellas un niño de 7 años y otro de 11, acabaron hospitalizados durante ...

unas horas. Este ya es el caso con más víctimas implicadas ―heridas y mortales― desde que hay estadística, en 2003; siete por ese incendio provocado por un hombre de 60 años, que se entregó el miércoles por la mañana sabiendo que la policía lo buscaba y sabiendo que iba a volver a la cárcel de la que había salido hacía no mucho tiempo. Esta, cuando se produzca, será la tercera vez que entre en prisión por un delito relacionado con la violencia de género.

Según los datos policiales, este hombre estuvo por primera vez en el Sistema VioGén ―el de seguimiento de las víctimas de violencia machista y sus agresores― en 2007, por un caso de maltrato a la mujer con la que tenía una relación en aquel momento. Ocho años después, en 2015, secuestró a una niña de 9 años de ese mismo pueblo burgalés durante varias horas y sobre ella “cometió actos de contenido sexual”, según la sentencia que lo condenó a seis años de prisión en 2017. Y también por un delito de detención ilegal fue condenado en 2024, por haber retenido y encadenado a una mujer en su casa que pudo escapar por su propio pie y acudió a la Guardia Civil.