David Trueba y Luis Alegre presentan en el Festival de Málaga un documental donde el escritor repasa su sustanciosa vida
Un gentío escuchó este martes a Manuel Vicent (Villavieja, Castellón) en Málaga el día que el escritor celebraba sus noventa años. Fue en un acto dentro de la programación del Festival de Málaga. Él estaba en la sala y en la pantalla. A su lado, sentado ante sí mismo, el autor de Tranvía a la Malvarrosa, su hija Nora y delante su amiga
rget="_self" rel="" title="https://elpais.com/noticias/ana-belen/" data-link-track-dtm="">Ana Belén, que habían ido a compartir con el maestro de periodistas, y de la literatura, uno de los momentos más emocionantes de su vida como escritor.
En la pantalla estaba él solo, buscándose a sí mismo, conducido a lo lejos por dos amigos suyos, ambos cineastas y escritores: David Trueba y Luis Alegre. Este último, por cierto, ha hecho de su apellido una redundancia: parece un seudónimo.
Los dos, Trueba y Alegre, convencieron a Vicent para que él hiciera una sentada extraordinaria: grabó su vida entera, mirando siempre a los celajes que había ante la cámara que lo recogió todo. Vicent de medio cuerpo, en tres sesiones que comprendieron su vida entera, desde que era un niño de cinco años hasta este momento en que ya no entiende cómo puede estar tan vivo. El documental se titula Mañana seré feliz.






