Madrid ha anunciado la bonificación del 100% a las compraventas de arte, una nueva rebaja en una región cuyo modelo enfrenta a partidarios y detractores

La Comunidad de Madrid es el territorio que más ha aprovechado su margen para aplicar políticas de competencia fiscal a la baja. La reducción de impuestos se consolida desde hace años como una de las señas de identidad del Ejecutivo autonómico. En 2021, el conjunto de medidas destinadas a mermar la carga fiscal provocó una disminución de los ingresos públicos equivalente al 1,9% del PIB regional, una proporción que

dades-por-sus-rebajas-de-impuestos.html" data-link-track-dtm="">casi triplicó la media de las otras comunidades, situada en torno al 0,65%, según datos de la AIReF, una oficina estatal de supervisión que actúa con autonomía. La tendencia ha ido al alza desde entonces, tanto que la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que ya acumula 36 rebajas fiscales anunciadas, la última este miércoles con la bonificación del 100% del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en la compraventa de obras de arte.

En la presentación del proyecto de Presupuestos Generales para este año, la Comunidad de Madrid anunció que iba a consolidar sus bajadas fiscales y presumió de haber “supuesto un ahorro a los contribuyentes de casi 40.000 millones de euros”. Sin embargo, esta autonomía destaca por su bajo gasto por habitante en servicios públicos básicos. Los recursos que dedica a este ámbito se encuentran diez puntos por debajo del promedio del país y hasta 42 puntos por debajo de la comunidad con mayor inversión, el País Vasco, según un estudio presentado en noviembre por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas.