El organismo advierte en un informe que “las violaciones habrían sido cometidas durante allanamientos y detenciones sin orden judicial, amparadas en la discrecionalidad”
La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) denunció graves violaciones a los derechos humanos cometidas en Honduras durante 2025, en el marco del llamado estado de excepción, una medida de seguridad impulsada por el gobierno hondureño de la expresidenta Xiomara Castro que buscaba replicar el modelo aplicado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele en la región. El informe señala ocho casos de desapariciones forzadas, cinco de tortura, tres ejecuciones extrajudiciales y dos muertes bajo custodia del Estado, todas con la presunta participación de agentes de la Policía y el Ejército.
Para la realización del informe, la ONU realizó 82 misiones en el terreno, incluyendo 19 visitas a prisiones del país, consultas con instituciones del Gobierno, organizaciones de la sociedad civil y víctimas. “Las violaciones habrían sido cometidas durante allanamientos y detenciones sin orden judicial, amparados en la discrecionalidad que otorga el estado de excepción”, señala el informe.
Al menos 13 de los casos documentados ocurrieron en las ciudades de Choluteca, Intibucá, San Pedro Sula y Yoro, y en los departamentos de Francisco Morazán y Olancho. Las violaciones habrían sido cometidas por los cuerpos militares y de la Policía “con el propósito de conseguir información sobre una supuesta pertenencia (de las víctimas) a una mara o pandilla, obtener confesiones sobre la comisión de delitos relacionados con la posesión de drogas, armas o extorsión, entre otros”.






