El presidente del Gobierno defiende el envío de la fragata ‘Cristóbal Colón’ a las costas chipriotas porque es una operación defensiva y no un ataque
No a la guerra de Donald Trump y Benjamín Netanyahu, pero sí a la defensa de los aliados afectados por ella, como Chipre. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado la cumbre hispanoportuguesa, que se celebra en La Rábida (Huelva), para defender con rotundidad, y ante un político conservador como el portugués Luís Montenegro, mucho más suave con EE UU, su posición de radical opo...
sición a los ataques a Irán y sus desastrosas consecuencias económicas, que cree que afectarán mucho también a España y obligarán al Gobierno a un nuevo escudo social como lo de la pandemia o la guerra en Ucrania.
Sánchez ha perfilado su oposición. Él, explica, no tiene nada contra EE UU, y de hecho asegura que admira al pueblo del país más poderoso del mundo, y sigue considerando un aliado a Washington, pero cree que la lealtad incluye decir cuando un se están equivocando. Y esta guerra lo es. “Esta guerra es un extraordinario error que vamos a pagar”, ha dicho ante un Montenegro visiblemente incómodo, entre dos aguas, que por una parte apoyaba a España y decía que “la amenaza no es el camino entre aliados”, en referencia a Trump, pero por otra parte decía que está con EE UU porque está siendo atacado por Irán.








