Transportes prevé mantener la circulación de trenes en la línea Madrid-Barcelona mientras se lleva a cabo su renovación, como se hizo en la que une la capital con Sevilla
Miembros de las academias de Ciencias e Ingeniería concluyeron ayer en una sesión científica sobre accidentes ferroviarios que la infraestructura de alta velocidad que gestiona Adif debería cerrarse al tráfico temporalmente y por tramos para llevar a cabo la revisión y, en su caso, renovación total de las vías a la luz de la imposición de múltiples limitaciones de velocidad. La contundente medida, que no es contemplada por el Ministerio de Transportes, fue expuesta en un encuentro en que también se abogó por no dedicar esfuerzos presupuestarios a “inversiones en estaciones suntuosas e innecesarias”, pudiéndose emplear en el refuerzo del mantenimiento de la infraestructura, según sostuvo el ingeniero Enrique Castillo.
La reunión celebrada en Madrid tuvo como punto de análisis el siniestro del 18 de enero en la línea Madrid-Sevilla, al paso del trazado por la localidad cordobesa de Adamuz, pero también se revisaron antecedentes como el siniestro de Angrois en 2013, a escasos kilómetros de Santiago de Compostela y que costó la vida a 80 personas, u otros ocurridos en Alemania.






