La exasesora de Podemos asegura que tuvo “miedo” cuando supo que Villarejo tenía la tarjeta de su teléfono
El exvicepresidente del Gobierno y exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, ha asegurado este miércoles que “quizás” adoptó una “posición paternalista” al resguardar durante seis meses el contenido de la tarjeta micro SD del móvil que fue robado a la exasesora de la formación morada Dina Bousselham. Así se ha pronunciado durante la tercera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional contra el comisario jubilado José Manuel Villarejo, el único acusado de descubrimiento y revelación de secretos por supuestamente traficar con la información que contenía el móvil robado de la extrabajadora de Podemos. La propia Bousselham, quien también ha declarado ante el tribunal como perjudicada, ha manifestado que tuvo “miedo” cuando supo que el contenido de su teléfono estuvo en manos del ex alto mando policial.
En el marco de esta pieza separada del caso Villarejo, conocida como caso Dina, Anticorrupción pide cinco años de prisión para el comisario jubilado. Según el relato que recoge en su escrito de acusación, los hechos se remontan a enero de 2016, cuando una persona anónima entregó a los periodistas Alberto Pozas, exdirector de la extinta revista Interviú, y Luis Rendueles la tarjeta micro SD del móvil que fue robado a Bousselham a finales de 2015 (cuyo autor material se desconoce, pero que Podemos vincula al ex mando policial). Ambos periodistas entregaron una copia del contenido a Villarejo, quien luego facilitó esos archivos “a periodistas de su círculo de confianza” para que “elaboraran y publicaran diversas informaciones en descrédito” del partido morado y de su entonces líder. Durante la investigación, los reporteros aseguraron que el comisario había contactado con ellos y que les “requirió” dicha copia, que se la entregaron al entender que la petición “procedía de un alto cargo policial” y que suponían que “el uso que se le daría sería un uso policial legítimo”.






