El cantante fue arrestado en junio de 2024 por conducir ebrio y ahora ese metraje puede ver la luz: “El daño causado por la exposición pública sería inmediato e irreparable”, afirman sus abogados

La fina línea entre el derecho a la intimidad y el hecho de ser un personaje público, del que se difunde información al ser relevante, es siempre compleja, tanto que en ocasiones los tribunales han de tomar decisiones al respecto. Eso es lo que busca ahora Justin Timberlake. El cantante y actor ha exigido, y lo ha hecho ante un juez, que no se difundan los vídeos de su detención en vera...

no de 2024, cuando la policía de un pueblo costero de Nueva York le arrestó por conducir borracho. Por el momento, parece que ha llegado a un acuerdo con la villa de Sag Harbor al respecto.

El lunes 2 de marzo, Timberlake, de 45 años, decidió interponer una petición ante la corte del condado de Suffolk —en Nueva York, al que pertenece la costera Sag Harbor donde ocurrieron los hechos— por la que exigía que la policía no hiciera públicas las imágenes de su arresto. Hay hasta ocho horas de vídeo de esos momentos, grabadas por los agentes que le detuvieron, que portaban cámaras; además, pasó un tiempo en las instalaciones policiales. El departamento de policía de la pequeña ciudad neoyorquina había recibido una petición —se desconoce por parte de quién— para hacer público dicho metraje, algo que se puede hacer por la llamada Ley de Libertad de Información (FOIL, por sus siglas en inglés).