El cabo Gallo, liberado por Venezuela, tras 15 meses de cautiverio, regresa a Buenos Aires tras las gestiones de la dirigencia de la AFA
Después de permanecer irregularmente detenido e incomunicado casi 15 meses en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo llegó a Buenos Aires este lunes. Pese a que era un reiterado reclamo del Gobierno de Javier Milei, la liberación de Gallo fue todo lo contrario de un éxito diplomático para el presidente ultraderechista: su Administración quedó excluida de las negociaciones y, sorpresi...
vamente, las gestiones fueron encabezadas por la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), enfrentada con el Gobierno. En respuesta al desaire, el Ejecutivo exigió que la AFA explique “cuál es su relación con el régimen chavista”.
El cabo Gallo, de 33 años, fue liberado el domingo y arribó a la capital argentina en un avión privado rentado por la AFA. Fue recibido por su esposa, la venezolana María Alexandra Gómez, y Víctor, el pequeño hijo de ambos. Los tres pudieron abrazarse sobre la pista del aeropuerto internacional de Ezeiza.
“Gracias, Dios mío… gracias por este milagro, por este regalo que vuelve a darnos vida”, celebró Gómez, en un mensaje publicado en sus redes sociales. “Después de tanto tiempo, después de tanto dolor, de tanta incertidumbre, por fin pudimos volver a respirar. La felicidad no me entra en el pecho”.






