El cineasta catalán recogió el premio a la mejor película documental por ‘Tardes de soledad’, pero prefirió no hablar de toros

Si había alguna duda de que Tardes de soledad, la película dirigida por Albert Serra y protagonizada por el torero Andrés Roca Rey, está concebida y rodada como un alegato antitaurino, quedó ampliamente despejada en la gala de los Premios Goya del cine español, celebrada anoche en Barcelona.

Decepcionantes, muy decepcionantes las palabras del cineasta catalán tras recoger el Goya a la mejor película documental.

Ya es extraño, muy extraño, que la Academia del Cine Español, integrada mayoritariamente por antitaurinos (a un actor, actriz, director o directora hay que buscarlos con lupa en una plaza de toros), conceda un galardón a un trabajo audiovisual que supuestamente demande los valores de la tauromaquia.

Así, la voz en off que acompañó el trayecto del premiado entre la butaca y el escenario ya aclaró que Tardes de soledad “es para unos una película taurina, y para otros una película en la que se muestra el gran sufrimiento y la agonía del animal”.