El sorteo de la Champions pone a Madrid, Barça y Atlético ante tres ante grandes desafíos

Alexander Sorloth se comió al Brujas con una actuación memorable que despejó el camino del Atlético hacia los

drid-barcelona-y-atletico-a-la-conquista-de-la-premier-city-newcastle-y-tottenham-los-rivales-en-octavos-de-la-champions.html" data-link-track-dtm="">octavos de la Champions. Pocas veces se ven actuaciones de ese nivel, donde lo espectacular y lo relevante agigantan a un jugador. Agigantar viene de gigante. Con ese físico devastador, Sorloth convertía en intimidante cada pelota que tocaba y no descansó hasta lograr poner al Atlético a salvo de esos giros de guion que últimamente persiguen al equipo.

En el Madrid, fue Vinicius quien se apoderó de la eliminatoria futbolística, social y literariamente. Con golazos a la ida y a la vuelta, levantando la bandera contra el racismo y provocando una guerra de versiones entre las dos instituciones. A Vinicius no le asustan los focos. Sin la presencia intimidante de Mbappé y perseguido por los pitos (del Benfica) cada vez que tocaba el balón, fue consciente en todo momento de su responsabilidad: ganar el partido. Tan seguro de que marcaría que tenía estudiado hasta su perreo con el banderín del córner para emularse a sí mismo. Es bravo Vinicius.