El antiguo vicepresidente de la Comisión Europea, que ocupó las carteras de Economía y Competencia en el Ejecutivo comunitario, cree que la UE debe acelerar con la defensa y reclama más integración

Los cielos enjuagados de Madrid se cuelan por una ventana que da al Palacio de Oriente en el despacho de Joaquín Almunia (Bilbao, 77 años), atiborrado de libros. Almunia ofrece una entrevista sobre Europa que tira del hilo de una serie de conversaciones que se sucedían en Bruselas hace ya más de 10 años, cuando era vicepresidente de la Comisión Europea. Almunia está más relajado que entonces. Habla más claro que entonces. Y a la vez se le ve más preocupado que entonces, y estamos hablando de los años de ese dolor de muelas que fue

href="https://elpais.com/economia/2012/03/09/actualidad/1331321909_134086.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/economia/2012/03/09/actualidad/1331321909_134086.html" data-link-track-dtm="">la crisis del euro.

Pregunta. Estados Unidos ha dinamitado el orden global. ¿Cómo calificaría la respuesta europea a ese desafío?

Respuesta. En esta geopolítica de la ley del más fuerte, Europa está seriamente amenazada por el flanco de Ucrania y por la doctrina Trump: América para los americanos, y eso incluye a Groenlandia. El trumpismo nos ve como un adversario. Y el compromiso de Estados Unidos en la OTAN se desvanece: el paraguas nuclear es lo único que sigue en pie. Los problemas de seguridad europeos los tenemos que resolver los europeos.