Aprobado en ambos países con amplias mayorías, su entrada en vigor depende ahora de Bruselas, que debe decidir si avanza con la aplicación provisional

Los parlamentos de Uruguay y Argentina ratificaron este jueves el acuerdo comercial entre el bloque sudamericano del Mercosur y la Unión Europea. Con una diferencia de algunas horas, ambos países quedaron en condiciones de aplicar el pacto firmado el mes pasado en Asunción, después de 25 años de negociaciones, que llevaría a una eliminación gradual de aranceles para el 92% del comercio bilateral entre las partes. Que el tratado empiece efectivamente a regir depende ahora del bloque europeo, cuyas autoridades políticas podrían decidir una aplicación provisional mientras se completan los pasos reglamentarios.

El Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y la Unión Europea juntos representan cerca del 25% del PBI mundial y el 35% del comercio global. Se estima que el acuerdo crearía un mercado integrado de más de 720 millones de personas y sería el mayor tratado de libre comercio alcanzado por el Mercosur desde la creación del bloque en 1991. Beneficiaría fundamentalmente a los productos primarios de Sudamérica —lo que genera resistencia de países europeos que compiten en ese frente como Francia, Irlanda e Italia— y a los bienes industrializados europeos, que tendrían acceso preferencial a un bloque que tradicionalmente ha mantenido un alto grado de protección de su mercado.