La visita del primer ministro indio cimenta aún más una relación basada en intereses comunes, química personal y ventas multimillonarias de armamento

Han sido dos días de gestos, acuerdos y piropos mutuos para subrayar la luna de miel entre Israel y la India, una relación cimentada en intereses comunes estratégicos y comerciales y ventas multimillonarias de armamento. Es, más bien, un idilio geopolítico entre Benjamín Netanyahu y Narendra Modi, dos líderes nacionalistas que acumulan más de una década de victorias electorales pero son muy criticados por la represión interna lanzada contra

acional/2025-04-24/el-atentado-en-cachemira-dispara-la-tension-entre-la-india-y-pakistan-que-suspenden-el-comercio-bilateral-y-los-visados.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-04-24/el-atentado-en-cachemira-dispara-la-tension-entre-la-india-y-pakistan-que-suspenden-el-comercio-bilateral-y-los-visados.html" data-link-track-dtm="">poblaciones mayoritariamente musulmanas.

Israel y la India nacieron como países prácticamente a la vez, entre 1947 y 1948. Modi es el único primer ministro indio que ha visitado el Estado judío y por partida doble. La primera visita, en 2007, dejó una icónica fotografía paseando descalzos por la playa, que Netanyahu le envió luego. La que ha concluido este jueves ha sido toda una declaración de intenciones.