La idea se descartó porque una persona, cuyo nombre aparece tachado en los documentos desvelados este miércoles, “permanecería en un despacho inmediato a una de las vías de penetración estudiada”
La Brigada de Interior alertó el 18 de marzo de 1981 de que los entonces director de Cambio 16 y jefe de prensa del Ministerio de Interior (que no aparecen identificados) preparaban un libro sobre el 23-F donde proyectaban “revelar diversas facetas hasta ahora no divulgadas”. En concreto, mencionó “la evaluación que se hizo del proyectado asalto por agentes de los GEOS [Grupo Especial de Operaciones] al Palacio del Congreso”. “La operación se calculó que supondría entre 80 y 110 muertos”, recoge el texto. Según explica, “uno de los aspectos que lo frenó fue el hecho de que” una persona, cuyo nombre aparece tachado, “permanecería en un despacho inmediato a una de las vías de penetración estudiada”.
Es una de las conclusiones que se extraen de los documentos desclasificados por el Gobierno y publicados en la web de La Moncloa este miércoles sobre el intento de golpe de Estado del 23-F protagonizado por Antonio Tejero —fallecido este miércoles a los 93 años—, procedentes de los archivos de los ministerios de Defensa, Interior y Exteriores.









