Los archivos faltantes están relacionados con la denuncia sin verificar de una mujer que acusó al presidente de Estados Unidos de agredirla sexualmente en los años ochenta
El documento que en un primer momento más llamó la atención de la última desclasificación de archivos del millonario pederasta fue uno de agosto pasado, y contenía una lista de acusaciones al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por agresión sexual a menores, recibidas por el FBI y no verificadas. La fiscal general, Pam Bondi, las despachó como “infundadas y falsas”.
Esa desclasificación de papeles —la más extensa hasta la fecha, con más de tres millones de registros— también incluía un índice de archivos relacionados con una denuncia contra Trump que han “desaparecido”, según los demócratas de la comisión de la Cámara de Representantes dedicada al esclarecimiento del caso Epstein y a fiscalizar el modo en el que está llevando a cabo la liberación de documentos a la que está obligado el Departamento de Justicia por ley. La norma fue aprobada en el Congreso casi por unanimidad.
Los papeles que faltan suman unas 50 hojas e incluyen informes del FBI que resumen las entrevistas realizadas por la agencia para esclarecer una denuncia realizada en 2019 por una mujer tras el arresto de Epstein, que murió ese año en la celda en la que esperaba juicio en lo que el forense dictaminó como un suicidio. La denunciante declaró que había sido agredida sexualmente décadas antes tanto por Trump como por el financiero pederasta.







