La aerolínea da un giro con motivo de su centenario y revisa su papel durante el régimen nacionalsocialista, en el que se benefició del trabajo forzado
Las empresas alemanas se han mostrado reticentes a revisar sus actos durante el nazismo. No es fácil reconocer abiertamente su implicación, ni cómo se beneficiaron, por ejemplo, de los miles de trabajadores forzados durante el régimen que controló el país con mano de hierro entre 1933 y 1945. La mayoría se limitó a investigarlo superficialmente sin entrar en muchos detalles. El silencio impuesto en la sociedad alemana tras la II Guerra Mundial también se aplicó, en la medida de lo posible, al entramado empresarial. Solo las grandes compañías se vieron obligadas en los años noventa a revisarlo si querían hacer negocios con Estados Unidos.
Pero desde hace unos años, cada vez más quieren profundizar en lo ocurrido, sobre todo cuando llega un gran aniversario. Grandes empresas alemanas como Volkswagen, Allianz o Deutsche Bank ya encargaron en el pasado estudios científicos sobre su pasado durante el nazismo. VW encargó en 1986 al historiador Hans Mommsen que investigara su pasado nazi, y su estudio se publicó en 1996. Al mismo tiempo, VW comenzó a participar en proyectos humanitarios y sociales, especialmente en Europa del Este.






