Las empleadas municipales llevan meses reclamando que se pare el plan del Ayuntamiento. “No hemos opositado para acabar en una empresa privada”
Una decena larga de tiendas de campaña apostadas en la Puerta de Jerez, en pleno centro de Sevilla, llama la atención de turistas y transeúntes que pasan por la concurrida Avenida de la Constitución en dirección al Palacio de San Telmo o la Torre del Oro. Los que se paran y observan los carteles con los que están adornadas entienden el motivo. “La limpieza de nuestros colegios no es un negocio. Es un derecho”, se lee. Se trata de la reivindicación de las limpiadoras de los colegios públicos de la capital, que llevan meses luchando contra el plan de privatización del Ayuntamiento, de quién depende este servicio. Alegan que esta decisión provocará el despido de muchas de ellas y quieren que se atienda a sus propuestas, que pasan por que el dinero de la licitación, 25 millones, se destine a reforzar y mejorar sus condiciones laborales. Aseguran que incluso con menos del dinero de la licitación sería suficiente. “Con cuatro millones ya sobraría para cubrir las vacantes”.
A media mañana del lunes, primer día de la acampada, quienes están repartiendo folletos explicativos de sus reivindicaciones -traducidos al inglés para que los visitantes extranjeros también entiendan el motivo de la acampada- son los representantes de los sindicatos, que, junto con las familias de la mayoría de los centros escolares públicos, se han volcado con las limpiadoras. Las empleadas públicas llegarán por la tarde, cuando terminen sus turnos de trabajo y se quedarán a pasar la noche allí con la esperanza de que el alcalde, el popular José Luis Sanz, varíe unos planes, que, no obstante, parecen firmes. “Quiere gestionar un problema con la privatización cuando las propias direcciones de los colegios, las Ampa y la ciudadanía casi al completo, le está diciendo que se está equivocando privatizando los servicios de la limpieza”, indica Jorge Menacho, el secretario general de CC OO, que junto con UGT, CSIF y USO, apoya a las limpiadoras.






