Los Mossos acusan a la Guardia Urbana de provocar incidentes más graves con el desalojo, mientras la policía de la ciudad asegura que se vio sola

La descoordinación policial marcó el sábado los altercados en una concentración de therians (humanos que se sienten animales) celebrada en el paseo de Lluís Companys de Barcelona. Los Mossos acusan a la Guardia Urbana de desalojar la zona cuando no ocurrían incidentes graves, según fuentes policiales, lo que llevó a altercados más graves. El dispositivo acabó con desórdenes públicos y cuatro personas detenidas, tres de ellas menores de edad. La Guardia Urbana asegura oficialmente que fue requerida para intervenir en el interior de un parquing subterráneo, donde se estaban causando daños materiales, y defienden que la decisión operativa de intervenir se vio “fundamentada en la sucesión de incidentes”. Por ello, pidieron el apoyo de Mossos, que a través de un portavoz confirman únicamente que desalojaron de manera conjunta en un dispositivo que pivotaba sobre la policía local.

La convocatoria de una reunión de personas del colectivo therians, con un gran eco mediático, acabó sumando a más de 3.000 personas en la zona de Arc de Triomf de Barcelona. Citados el sábado a las seis y media de la tarde, muchos jóvenes se movilizaron a través de las redes sociales para ver en acción a los therians y, en algunos casos, mofarse de ellos. Finalmente, se reunieron más curiosos que participantes, y desbordaron cualquier previsión de asistencia. Al no tratarse de una mobilización o protesta, los servicios de información de la policía catalana no llevaron a cabo una evaluación de riesgos. La Guardia Urbana se hizo cargo del dispositivo, mientras los jefes de turno de los Mossos d’Esquadra acudieron a la zona, comprobaron que era una situación lúdica, y dejaron allí solo una patrulla para seguir la evolución de lo que ocurría.