Al menos 16.000 yihadistas junto con sus hijos escapan de Al Hol aprovechando el caos durante el traspaso del control entre tropas de Damasco y milicias kurdas. El resto ha sido trasladado a Alepo
Decenas de miles de tiendas de campaña esparcidas sobre la arena y rodeadas por verjas vencidas marcan el punto en el desierto sirio, en el noreste del país, en el que se ubica el campo de Al Hol para familiares del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) que este lunes ha sido completamente vaciado. Las autoridades sirias ponen fin a siete años de limbo legal durante los que decenas de miles de mujeres y niños quedaron atrapados bajo custodia de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS, compendio de milicias kurdoárabes) y el rechazo de sus países de origen de extra...
ditarlas. Son el remanente del derrocado califato islámico, mientras que sus maridos o padres, el reducto más radical de los muyahidines del ISIS, están presos.
Unas 16.000 mujeres con sus hijos, de entre los 23.407 contabilizados por las milicias kurdas, huyeron de Al Hol hace un mes, aprovechando un caótico traspaso de mando entre las milicias kurdas y las tropas de Ahmed al Shara, es el balance que hace al teléfono Jihan Hanna, antigua directora del campo bajo órdenes de las FDS. Entre los huidos, se encuentra “la mayoría de las 6.280 mujeres del anexo de extranjeras [con sus hijos]”, precisa.









