Interior despliega un gran dispositivo policial para evitar enfrentamientos entre los manifestantes y grupos de extrema izquierda
Un importante dispositivo de seguridad, con centenares de policías y drones, se ha desplegado este sábado en Lyon, al sur de Francia. El objetivo ha sido prevenir enfrentamientos en la manifestación en homenaje a Quentin Deranque, el joven de 23 años, miembro de un colectivo de extrema derecha, fallecido el pasado sábado tras recibir una paliza por parte de militantes de extrema izquierda.
La marcha ha comenzado poco después de las tres de la tarde y, según la prefectura de Rhone, departamento al que pertenece la ciudad de Lyon, han acudido unos 3.200 manifestantes. Es algo más de lo previsto por el Ministerio del Interior, que esperaba entre 2.000 y 3.000 asistentes. La prefectura ha autorizado la presencia de drones, para poder captar imágenes aéreas, y también ha prohibido cualquier manifestación fuera del itinerario autorizado, de alrededor de kilómetro y medio.
La familia del fallecido ha decidido no participar en la movilización para evitar una escalada de la violencia y pidieron, a través de sus abogados, que el homenaje a su hijo se celebre “de manera pacífica y sin ninguna expresión política”. Jordan Bardella, presidente del partido de extrema derecha Reagrupamiento Nacional (RN), solicitó a sus militantes que no asistan a la marcha poque hay “participantes vinculados a la ultraderecha” con los que, dijo, RN no quieren asociarse.












