El presidente de Estados Unidos, que ha vuelto a cargar contra los jueces del Supremo, tendrá que rectificar la orden presidencial dictada el viernes

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a mostrar este sábado lo errática y arbitraria que es su política económica: ha anunciado que el arancel global que se dispone a aplicar al resto de países —para sustituir a los gravámenes recíprocos anulados el viernes por el Tribunal Supremo— será del 15% y no del 10%, como anunció solo 24 horas antes. Tendrá que cambiar, por tanto, la orden ejecutiva dictada y publicada el viernes.

En un mensaje en su red social, Truth, Trump ha afirmado: “Con base en una revisión exhaustiva, detallada y completa de la ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiamericana decisión sobre aranceles emitida ayer por la Corte Suprema de los Estados Unidos, tras muchos meses de reflexión, les ruego que esta declaración sirva para indicar que yo, como Presidente de los Estados Unidos de América, aumentaré, con efecto inmediato, el arancel mundial del 10% impuesto a países que, muchos de ellos, han estado estafando a Estados Unidos durante décadas, sin represalias (¡hasta mi llegada!), al nivel totalmente permitido y legalmente comprobado del 15%“.