José María Balcázar está imputado en 13 carpetas fiscales que van desde presuntos delitos de abuso de autoridad hasta intercambio de favores con exfiscales de la nación

El Ejecutivo parece no haber ganado un respiro con el nombramiento de José María Balcázar como el nuevo presidente del Perú. La tempestad en la investidura continúa. Balcázar tiene más de una cuenta pendiente con la justicia. Cuando la ciudadanía requiere que el abogado de 83 años destine todos sus esfuerzos en los cinco meses de transición que marcan su horizonte, Balcázar afrontará un juicio en unos meses. El 16 de junio deberá responder por el presunto delito de apropiación ilícita que se le imputa durante su gestión como decano del Colegio de Abogados de la región costera de Lambayeque.

Se le acusa de haber desfalcado los fondos de dicha institución al haber dispuesto que diversos pagos de los agremiados sean depositados en sus cuentas personales. En caso de no asistir presencialmente a la sala de audiencias del Segundo Juzgado Penal Unipersonal de Chiclayo, ni tampoco hacerlo de manera virtual, Balcázar corre el riesgo de ser declarado reo contumaz y, con ello, abrir la puerta para que se emita una orden de captura en su contra. Debido a que la citación fue notificada en septiembre, el proceso no guarda relación con su actual cargo y, por tanto, no goza de inmunidad.