Josep Oliu percibió un 3,9% menos que en 2024 y César González-Bueno, que ya ha anunciado su adiós, un 45% más

El año en el que el Banco Sabadell logró salvar la opa hostil que le había lanzado el BBVA dejó una sensación de satisfacción generalizada entre el equipo de dirección de la entidad, pero remuneraciones desiguales para los dos máximos responsables del banco. El presidente Josep Oliu recibió una retribución total de 1,85 millones de euros en 2025, un 3,9% menos que el año anterior. El consejero delegado de la entidad catalana, César González-Bueno, que agota las últimas semanas en el cargo, obtuvo 4,8 millones de euros, un 45% más que en 2024. González-Bueno, que hace dos semanas se encargó de presentar los resultados económicos del último ejercicio, será relevado por Marc Armengol antes del verano.

La remuneración de Josep Oliu, que es presidente no ejecutivo, permanece estable a excepción de la parte vinculada a los diferidos generados mientras desarrolló sus funciones ejecutivas (hasta 2021), que cada vez son menores. En concreto, Oliu percibió 1,66 millones de euros en metálico, correspondiente a 1,6 millones a su remuneración fija (sin cambios desde 2021), 34.000 euros en dietas, así como 19.000 del variable a corto plazo y 13.000 del variable a largo plazo diferidos generadas mientras desarrolló sus funciones ejecutivas. Asimismo, su remuneración total incorpora 188.000 euros por la revalorización de su retribución devengada en acciones.