Es la segunda especie de espinosaurio descubierta en más de un siglo
“No puedo creerlo”, exclama el reconocido paleontólogo estadounidense, Paul Sereno, ante el español Daniel Vidal, cuando este le muestra in situ el mayor descubrimiento de la campaña. “Es la primera vez que se encuentra material del cráneo de un Spinosaurus en más de un siglo. Es lo más frágil e imposible de hallar. Es el premio gordo”, concluye.
La escena figura en un vídeo difundido a la prensa como parte de un dossier que anuncia el descubrimiento de una nueva especie: Spinosaurus mirabilis. Es la segunda tras el hallazgo, en 1915, en Egipto, del holotipo que definió al grupo, la única hasta ayer. Este nuevo dinosaurio de espinas “maravilloso” —lo que significa mirabilis en latín— fue descubierto en 2022 en el desierto de Sahara, en Níger, y que se publica este jueves en la revista Science con un artículo firmado por 29 científicos de cinco países.
Este carnívoro extinto habitó el norte de África hace unos 95 millones de años, medía unos 13 metros de largo y pesaba entre 6 y 7 toneladas. Tenía una dentadura entrelazada que funcionaba como una perfecta trampa para peces y una gran cresta sobre el cráneo en forma de cimitarra —un tradicional sable persa— que, según estiman los investigadores, habría sido de colores brillantes. Esta singularidad, junto a la típica vela dorsal que distingue a todo el grupo, confirma que era un ornamento de exhibición visual, no una estructura funcional para la caza.







