Madrid ha confirmado 24 diagnósticos de sarampión, cuatro veces más que en todo 2025, mientras un brote en Alicante afecta al menos a 30 personas
España empieza a adaptarse a una nueva realidad que, en la práctica, supone dar un paso atrás de más de una década: convivir otra vez con el sarampión. La Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró a finales de enero el estatus de país libre de la enfermedad, un hito que se había alcanzado en 2017 al erradicar la circulación autóctona del virus. La decisión ha sido tomada por las evidencias que se acumulan sobre el terreno. En Alicante, al menos 30 personas han contraído el virus, el más contagioso de los que afectan al ser humano, en un brote originado en dos empresas que comparten edificio. Y, en un salto cualitativo hacia la nueva normalidad, la Comunidad de Madrid ya reconoce en su último Boletín Epidemiológico que existe “circulación comunitaria del virus” en la región, por lo que ha dado instrucciones a los centros sanitarios para que refuercen la vigilancia.
Solo en las seis primeras semanas de este año, Madrid ha confirmado 24 diagnósticos de sarampión, cuatro veces más que en todo 2025. “El domicilio de los casos y su atención sanitaria se distribuye por diferentes zonas geográficas de la Comunidad. Esta situación indica que hay cierta circulación comunitaria del virus en nuestra población, ya que en la mayoría de los casos no hay antecedente de viaje previo fuera de la Comunidad”, recoge el Boletín Epidemiológico.






