La enseña del colectivo está en el punto de mira de los políticos ultras. Imaginamos una charla con ella para ver cómo se siente, sus orígenes o lo que representa

En esta entrega de la Queerletter nos imaginamos qué diría la bandera del colectivo si nos diese una entrevista. Apúntate aquí para recibir cada semana la newsletter LGTBIQ+ de EL PAÍS. ...

La bandera LGTBIQ+ ha sido objeto de ataque en la cuna de la lucha por la igualdad. La semana pasada, la Administración Trump retiró la enseña de Stonewall, en Nueva York, donde en 1969, tras una brutal redada policial, comenzó la lucha del colectivo. Solo unos días después de desaparecer de ese lugar de memoria —en medio de la noche, durante la madrugada—, cientos de personas, activistas, políticos, vecinos, se congregaron en torno a Stonewall para izar una nueva enseña que ahí permanece. Además, han surgido movimientos políticos por parte de los demócratas que buscan garantizar por ley que ondee de manera permanente en el histórico sitio. Conversamos con la bandera LGTBIQ+ para que nos cuente qué piensa de todo esto.

‌¿Qué has sentido al ser retirada de Stonewall; en general, cuando te expulsan de un lugar?

Cuando me arrancan de una plaza o me esconden, lo que buscan es borrar una realidad; intentan invisibilizar a miles y miles de personas. Lo mismo ocurre, por ejemplo, cuando agreden a Pascal Kaiser, el árbitro alemán que pidió matrimonio a su novio durante un partido. Le han atacado ya dos veces para castigar su precioso gesto de visibilidad. Es algo que no podemos permitir. A pesar de todo, mi ausencia forzada habla muchas veces tan alto como mi presencia. (Por favor, trátame de tú).