Entre los factores que contribuyeron al siniestro, ocurrido hace un año, se citan “una tasa de llegadas al aeropuerto insostenible y un volumen de tráfico cada vez mayor, que regularmente sobrecargaron a la fuerza laboral de la torre de control”

El accidente aéreo ocurrido a finales de enero del año pasado en el que un avión comercial con 60 pasajeros impactó en pleno vuelo con un helicóptero militar sobre el río Potomac a su paso por Washington se debió en parte a la saturación del aeropuerto Ronald Reagan, junto a una serie de errores en cadena, según ha confirmado este martes la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés).

Entre los factores que contribuyeron se incluyen “una tasa de llegadas al aeropuerto insostenible, un volumen de tráfico cada vez mayor con una combinación de flota cambiante y prácticas de programación de vuelos que regularmente sobrecargaron a la fuerza laboral de la torre de control de tráfico aéreo y degradaron la seguridad con el tiempo”.

Este organismo ―NTSB― ha publicado un extenso informe en el que detalla las causas del siniestro aéreo en el que fallecieron 67 personas y plantea numerosas recomendaciones para evitar que se vuelva a repetir un incidente de tal gravedad.