Las cinco actrices que aspiran al premio reflexionan sobre la profesión y sus papeles en las películas candidatas a los premios de la Academia del Cine

“Vulnerabilidad” ha sido la palabra más repetida en el encuentro abierto al público de las nominadas a mejor actriz protagonista de los próximos Premios Goya (que se celebran el 28 de febrero) este martes al atardecer en el Museo de Història de Barcelona en el Born. Con tres de las cinco nominadas sobre el escenario —Ángela Cervantes (La furia), Patricia López Arnaiz (Los domingos), Nora Navas (Mi amiga Eva)— y dos conectadas virtualmente por encontrarse en sus respectivos rodajes de nuevos proyectos —Antonia Zegers (Los Tortuga) y Susana Abaitua (Un fantasma en la batalla)—, las intérpretes han reflexionado sobre la importancia de abrirse en canal, su implicación en los proyectos y el estado de la profesión.

“En el cine podemos ser más sinceras de lo que somos en la vida y te quedas más ancha que larga”, ha explicado López Arnaiz, que ha hecho hincapié en cómo todavía le asaltan secuencias y diálogos violentos de Maite, su personaje ateo en la película de Alauda Ruiz de Azúa, a pesar de que hayan pasado meses desde que finalizó el rodaje y esté un domingo en pijama en su casa. “Siendo actriz te asomas a una violencia que te deja impronta. Como dijo Ángela, esto es lo extraño y lo raro de una profesión en la que a veces puedes estar muy sola y es muy difícil contar lo que nos pasa”, ha dicho, recordando las palabras sobre el extrañamiento de la profesión que enunció Cervantes al recoger su premio Gaudí a mejor actriz hace unos días.