La victoria de Rosa Rodríguez ha levantado teorías de la conspiración, pero detrás hay muchas horas de trabajo

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Habrá poca gente en España que no se haya enterado de que el jueves 5 de febrero Pasapalabra dio su mayor bote de la historia. Es el segundo mayor premio de un concurso de televisión en España tras el que recibieron Los Lobos en ¡Boom!, y el mayor que ha ganado una sola persona: 2.716.000 euros (la mitad va para Hacienda). Rosa Rodríguez logró una hazaña vista por 3.696.000 espectadores, con una impresionante cuota del 36,8%, datos casi imposibles de lograr hoy en día por una emisión no deportiva.

Hitos así, que logran dominar la conversación en la calle, demuestran que la televisión aún sigue viva. Porque si se pudo crear un evento de estas características es porque se trata de un programa que ya es parte de la vida diaria de cientos de miles de personas. Por eso también hubo quejas por el cambio de horario, que obligó a que sus espectadores habituales tuvieran que esperar a pasada la medianoche para conocer el nombre del ganador.