El magistrado Moreno describe una batería de irregularidades: “Cuando se dio la orden de abandonar el buque, las probabilidades de salvarse eran muy reducidas”

Ismael Moreno, magistrado instructor de la Audiencia Nacional, ha propuesto este viernes enviar a juicio a dos directivos de la empresa armadora del Villa de Pitanxo y al capitán de la embarcación, que naufragó el 15 de febrero de 2022 a 450 kilómetros de las costas de Canadá y dejó 21 víctimas —nueve muertos, cuyos cadáveres pudieron ser recuperados, y 12 desaparecidos—. El juez da así por acabadas sus pesquisas y concluye que existen indicios para sentar a los tres en el banquillo de los acusados por 21 delitos de homicidio por imprudencia grave y otro contra los derechos de los trabajadores.

A lo largo de su resolución, el juez describe múltiples irregularidades supuestamente perpetradas y permitidas por el capitán Juan Enrique Padín y los armadores (José Antonio Nores Rodríguez y José Antonio Nores Ortega), que comienzan antes de zarpar. Por ejemplo, según detalla el instructor, el Villa de Pitanxo abandona el puerto de Marín (Pontevedra) el 25 de enero y tras hacer escala en el de Vigo, sale con 25 personas a bordo —una de las cuales pasó a otra embarcación el 3 de febrero—. Sin embargo, “según el Certificado de Navegabilidad en vigor, el número máximo de personas autorizas a bordo de dicha embarcación era de 22”. El magistrado añade que, además, se sumarían otros factores de riesgo, como la sobrecarga no controlada y la falta de medidas de precaución.