Madrid (EFE).- El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado una décima a la baja el índice de precios de consumo (IPC) de enero, hasta el 2,3 %, seis décimas menos que el mes anterior, debido a la menor subida de la electricidad y al abaratamiento de los combustibles y lubricantes.

El INE ha mantenido sin cambios, respecto a los datos adelantados hace dos semanas, la inflación subyacente -que no tiene en cuenta la energía ni los alimentos no elaborados por ser los componentes más volátiles- y la sitúa en el 2,6 %, la misma tasa que en diciembre.

Un hombre mira los precios de los carburantes en una gasolinera de Madrid. EFE/Sergio Ordúñez

La inflación general encadena tres meses a la baja desde el máximo de octubre (3,1 %), mientras que la subyacente lleva seis meses consecutivos en el entorno del 2,5 %, además de que se sitúa tres décimas por encima de la tasa general, la diferencia más amplia desde octubre de 2024.

Respecto a los alimentos, sus precios aumentaron un 3 % en enero, aunque destaca el encarecimiento de productos como el huevo (30,7 %) y la carne de vacuno (16,3 %).