El sector del turismo marítimo vive ajeno a la geopolítica con récord de viajeros. MSC dobló sus ingresos en 2025 gracias a sus nuevas rutas y al tirón de los clientes más jóvenes, y prevé seguir creciendo
El negocio de los cruceros vive un momento dulce. Tras el mazazo de la pandemia, donde el sector se asomó al abismo, recuperó brío a escala global y, desde entonces, ha marcado, año tras año, nuevos récords tanto en el número de pasajeros como en la facturación. Y no solo eso: las empresas se han lanzado a explorar nuevas rutas, a ampliar los destinos, a aumentar el número de embarcaciones —las convencionales y las de lujo— y a seducir cada vez más a un público joven. El panorama geopolítico —con potencias mundiales disputándose territorios, guerras comerciales, invasiones y políticos con delirios de grandeza— tampoco parece hacer mella. Al menos, así lo considera Gianni Onorato (Nápoles, 1960), consejero delegado de MSC (Mediterranean Shipping Company) Cruceros. “En este momento no hay señales negativas. Al contrario, 2026 ha comenzado bien, al igual que 2025, que fue un año excelente. Creo que la industria aérea diría exactamente lo mismo”, afirma.
En una entrevista con EL PAÍS, el máximo responsable de la tercera empresa de cruceros —con el 10% de los pasajeros a escala global, muy por detrás de los gigantes Carnival y Royal Caribbean, que copan más de dos tercios del mercado— asegura que la gente no para de viajar. “Lo que parecía solo un efecto poscovid se está revelando como algo más estructural”, recalca. Los últimos datos (2024) de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros en España (CLIA, por sus siglas en inglés) indican que el número de personas que han disfrutado de vacaciones en crucero llegó a 34,6 millones, un 6,8% más que en 2019, hasta entonces el mejor año para la industria. Según las estimaciones de ese mismo organismo, en 2025 la cifra subió a 37,7 millones. “Cada vez que ha habido un problema (pienso en 2001 o en 2008), este sector ha demostrado ser muy resiliente. El valor que ofrece es tan sólido porque permite viajar a un precio accesible y, en los momentos de dificultad económica, paradójicamente, estos suelen ser los mejores para nosotros”.






