La empresa, que llevaba 88 años publicando ese sondeo, desvincula la decisión de la animadversión del presidente de Estados Unidos por las encuestas

George Gallup, legendario pionero de la demoscopia, fundó en 1935 en Washington el Instituto Estadounidense de Opinión Pública, que conquistó pronto su primer éxito al predecir que Franklin D. Roosevelt vencería a Alf Landon en su camino hacia la Casa Blanca. En 1938, lanzó el Índice de Aprobación Presidencial. Este miércoles, la encuestadora que continúa con su misión, la célebre Gallup, anunció que deja de publicar esa herramienta esencial para conocer en tiempo real el sentir de los estadounidenses acerca del desempeño de su comandante en jefe.

El anuncio pone fin a una tradición de 88 años, y llega cuando se encamina hacia su ecuador la segunda presidencia de Donald Trump, cuya irrupción en política hace una década puso en marcha un plan de demolición de las instituciones tradicionales. Y pocas las hay más venerables que Gallup. Su índice no está siendo especialmente favorable al republicano: llegó a un pico del 47% de aprobación, pero lleva meses en caída libre, hasta el 36%, según la última medición, de principios de diciembre, la más baja de su segundo mandato (en 2021, tocó fondo con un 34%).