La red social acusa a Moscú de empujar a los ciudadanos a pasarse a una aplicación estatal sometida a vigilancia
Llamadas que se cortan nada más descolgar el interlocutor, mensajes importantes de familiares y jefes que no llegan hasta que horas después te das cuenta de que la VPN —una herramienta para eludir los bloqueos de Internet— se había desconectado... Whatsapp lleva meses funcionando a duras penas en Rusia, y ahora el Kremlin ha reconocido oficialmente que esa red social ha sido bloqueada. Aún hay vías para sortear el veto y seguir usándola, pero con muchas dificultades. Algo similar está pasando con Telegram. La única alternativa que quiere el Kremlin es Max, una plataforma de mensajería diseñada por sus espías del Servicio Federal de Seguridad (FSB).
El Gobierno ruso confirmó el miércoles que Roskomnadzor, la agencia del Kremlin para la vigilancia de internet, ha eliminado los dominios de Whatsapp del sistema nacional de dominios DNS, que usan los proveedores de Internet rusos bajo el escrutinio total del Gobierno. Este sistema fue creado en 2019 para centralizar el tráfico y crear una internet soberana rusa, la llamada Runet, que el Gobierno puede desconectar del resto del mundo cuando quiera. También han sido eliminados del DNS los dominios los medios BBC, Deutsche Welle, Radio Liberty y The Moscow Times, y las del navegador Tor, según denuncia la plataforma Na Sviazi.










