La presidenta ha creado polémica al concederle a Estados Unidos la medalla de oro internacional
Isabel Díaz Ayuso comparece este jueves en la Asamblea de Madrid en plena guerra con Pedro Sánchez a cuenta de la intención del Gobierno central de sacar adelante una ley que ponga dificultades a las administraciones autonómicas que aboguen por una gestión privada de la sanidad pública. La presidenta cree que se trata de una medida ad hoc en su contra con la que se pretende limitar sus competencias en la Comunidad de Madrid.
Vox ha comenzado, como ya es costumbre, preguntando por la inmigración, por acentos y por madrileños amenazados. Ayuso ha respondido que el Gobierno es el único que está creando estos problemas “a propósito”. “Tengo muy claro el modelo que quiero para Madrid: la izquierda lo que quiere es la islamización y la inmigración pobre. Ustedes directamente están contra los inmigrantes y nosotros lo que queremos es la integración y prosperidad de los inmigrantes”, ha dicho la presidenta.
El siguiente ataque ha venido de parte de Mar Espinar, portavoz del PSOE: “Han pasado ocho días y el alcalde de Móstoles sigue en su cargo”. Espinar le ha reprochado que la presidenta mandara a dos “sicarios”, en referencia a Alfonso Serrano, secretario general del PP madrileño, y a Ana Millán, vicepresidenta primera de la Asamblea, para hablar con la exconcejala popular que denunció acoso por parte del alcalde Manuel Bautista. Para Ayuso, la exedil de Móstoles no es una víctima, sino “un ariete” de la izquierda contra el PP, ha dicho.






