La presidenta Sheinbaum descalifica el activismo de la comisionada de la CIDH que participó en enero en foros organizados por la Universidad de la Libertad, del magnate Ricardo Salinas Pliego

Rosa María Payá, integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), visitó México de manera no oficial para participar en un foro organizado por la Universidad de la Libertad, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego. Según ha recogido La Jornada este miércoles, como parte de su agenda en Ciudad de México, Payá se reunió “con sectores de la derecha local”. La comisionada participó en el foro “Cuba y América Latina: seis décadas de autoritarismo”, a finales de enero, según consta en notas de algunos medios y en fotos compartidas en redes sociales por los asistentes. La visita extraoficial de Payá, descendiente de una familia cubana opositora exiliada, ocurre en un momento de enorme tensión geopolítica, en que el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha insistido en el envío a la isla de ayuda humanitaria resistiendo las presiones de la Administración de Donald Trump, que ha sido explícito en su objetivo de hacer que Cuba colapse.

Sheinbaum ha comentado este miércoles en su conferencia diaria de Palacio Nacional que su Gobierno “revisará” el caso de Payá. “Tiene un papel que desarrollar, que [está relacionado con] los derechos humanos, a partir de una queja. Esa es su función”, ha indicado. “No deberían, si vienen a nombre de la CIDH, militar a favor de una u otra causa”, ha agregado. La Jornada apunta que la candidatura de Payá a la CIDH fue impulsada por el Gobierno de Trump, y concretamente por el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, también de ascendencia cubana. El cargo de Payá en la CIDH inició formalmente en enero de este año. Sheinbaum ha insistido en que, independientemente de qué Gobierno la haya postulado, los integrantes de la CIDH deben conducirse con imparcialidad.