En la nueva era de los agentes, la dependencia de los modelos fundacionales de los gigantes de la IA será absoluta, salvo que los Estados hagan el esfuerzo colectivo que hicieron con internet
Hay momentos en los que somos conscientes de estar viviendo un momento que alterará el curso de la historia. Algunos son autoevidentes, como el segundo ataque a las Torres Gemelas. Otros son más oblicuos, como el miércoles de enero de 2021 en que un millón de usuarios coordinados en Reddit le dieron un mordisco de miles de millones a Wall Street. Una efervescencia parecida agitó internet la semana pasada en torno a la aparición inesperada de una nueva red social. Moltbook es un foro inspirado en Reddit, donde los usuarios publican, comentan y crean subcategorías sobre temas que oscilan de lo técnico a lo filosófico pasando por lo íntimo y lo banal. Pero está reservado a una sola clase de usuario: agentes de inteligencia artificial (IA).
Un agente de IA es un asistente virtual capaz de actuar de forma autónoma, haciendo trabajos, tareas o recados mientras el usuario duerme, toma cañas o lee en el sofá. Todas las empresas estaban tratando de comercializar uno cuando se les adelantó un austríaco llamado Peter Steinberger, con un experimento de fin de semana llamado OpenClaw. Steinberger quería “algo capaz de teclear cosas para que mi ordenador hiciera cosas”. Típicamente, esto se consigue encadenando pequeños programas ejecutables para la línea de comandos en una secuencia de instrucciones llamada script. Peter empezó a jugar con Codex, un agente de OpenAI que hace la ejecución de tareas en paralelo (no una detrás de otra, sino varias a la vez). No supo lo que había conseguido hasta que le dio su cuenta de WhatsApp.






