La visita de Wright, la de mayor nivel del Gobierno de Trump desde la captura de Maduro, evaluará el futuro del petróleo venezolano y el papel de las petroleras estadounidenses en la reconstrucción

El secretario de Energía Chris Wright ha aterrizado este miércoles en Caracas, un día después de que Estados Unidos emitiera una licencia general que autoriza la exploración y producción de petróleo y gas en Venezuela. Su llegada constituye la visita de más alto nivel al país caribeño de un miembro de la Administración de Donald Trump, además de inaugurar un puente aéreo diplomático tras la captura del presidente Nicolás Maduro en enero y su traslado a una cárcel de Nueva York.

El encargado de encarnar esa incipiente colaboración no podía ser otro que el titular de Energía, lo que subraya que el petróleo venezolano es la prioridad de la tutela venezolana de Washington. Es la primera visita de un representante del Gobierno estadounidense al país miembro de la OPEP en décadas, y servirá para evaluar sobre el terreno la industria petrolera que se propone reconstruir. Para ello, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó el mes pasado una reforma radical de la principal ley petrolera del país, que otorga autonomía operativa y financiera a los productores extranjeros como primer paso para fomentar la inversión.