Las autoridades llaman a la calma mientras el primer ministro defiende la llegada de Herzog tras el atentado sufrido por la comunidad judía en diciembre
La llegada el domingo del presidente de Israel, Isaac Herzog, a Australia está acompañada por violentas protestas con enfrentamientos entre policías y manifestantes en diferentes ciudades. Hay, hasta el momento, 27 detenidos. Las autoridades han hecho un llamamiento a la calma y reclaman que las marchas sean pacíficas. Mientras, el primer ministro, Anthony Albanese, defiende que el país dé la bienvenida al jefe del Estado judío. Lo hace especialmente tras la matanza en un atentado de inspiración yihadista, según las autoridades, de 15 personas lanzado por un padre y su hijo el pasado 14 de diciembre contra la comunidad judía en Bondi Beah (Sídney).
“Los australianos quieren dos cosas. No quieren que se traiga el conflicto aquí. Quieren que cesen las matanzas, ya sean israelíes o palestinos, pero no quieren que se traiga el conflicto aquí”, declaró Albanese a la emisora de radio Triple M, informa Reuters.
Amnistía Internacional acusa a los agentes de un empleo “innecesario y desproporcionado” de la fuerza para repeler las protestas frente a las autoridades, que defienden la necesidad de actuar de manera rápida para tratar de restablecer el orden. “Entiendo que haya críticas a la Policía de Nueva Gales del Sur, solo quiero dejar claro que se encontraron en una situación insostenible”, declaró en una rueda de prensa Chris Minss, primer ministro de ese Estado.










