El presidente estadounidense critica el ‘show’ del puertorriqueño que había pedido que nadie viera: “Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante”
Donald Trump, gran parte de su Administración y otros tantos seguidores de su movimiento MAGA (Make America Great Again) llevaban semanas haciendo un llamamiento para que los estadounidenses no vieran la actuación de Bad Bunny durante el medio tiempo de la Super Bowl. “Di no a lo woke y sintoniza el ‘Intermedio Exclusivamente Estadounidense”, pedían horas antes del inicio del partido sus promotores, la organización de proselitismo juvenil Turning Point, fundada por el activista asesinado Charlie Kirk. Pero momentos después de que el puertorriqueño terminara los 13 minutos de un show en el que defendió con música y gran carga simbólica una América más allá de Estados Unidos, el presidente de Estados Unidos escribió en su red social Truth: “¡El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, uno de los peores de la historia!”. El mandatario confesaba de esta manera que él también contribuyó a la audiencia masiva del espectáculo.
“No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo”, continuó en su mensaje Trump, en el que llegó a calificar la actuación de “bofetada” a su país. El presidente había promocionado un espectáculo alternativo encabezado por Kid Rock, gloria pasada del rap metal y su amigo personal, en compañía de un puñado de cantantes country de segunda.













