La recompensa de hasta un millón de euros no logra romper el misterio en torno a Vulkangruppe, la organización de extrema izquierda que reivindicó el atentado
Ha pasado más de un mes y el misterio sigue abierto. ¿Quién provocó el 3 de enero el incendio que en plena ola de frío dejó durante varios días a 45.000 hogares en Berlín sin electricidad, internet ni calefacción? Se sabe el nombre de la organización de extrema izquierda que reivindicó el sabotaje: Vulkangruppe, el Grupo Volcán. Poco más. ...
Tal es el desconcierto de los investigadores y tales las dificultades para conocer la identidad precisa de los autores, que el Gobierno federal ha ofrecido una recompensa de hasta un millón de euros para quien ayude a aclarar el caso. El episodio evidencia la fragilidad de las llamadas infraestructuras críticas. Y suscita interrogantes. ¿Y si el apagón se repite? ¿Y si los ataques como este van a más?
Para llegar al lugar del incendio ―un puente de cables que conecta la orilla oeste del canal de Teltow, en el sur de Berlín, con la central eléctrica de Lichterfelde― hay que cruzar una de esas colonias típicas alemanas con casitas de madera y huertos, y caminos ahora cubiertos por la nieve. Las casas están vacías, los inquilinos suelen frecuentarlas cuando viene el buen tiempo.






