Tienen que ganar, sumar, entenderse, parar de insultarse, pactar algo y dejar de dar miedo

La victoria amarga para el PP en Aragón no deja ver bien del todo los pasos que le quedan por delante a las derechas para empezar a firmar en el BOE. Y aún faltan algunos que pueden resultar muy indigestos. “Lo primero y más importante es ganar y nosotros en Aragón vamos a ganar y eso será una puntilla más par...

a asentar la victoria para llegar a La Moncloa”. Así se expresaba, con una euforia que no dejaba contener la sonrisa, uno de los miembros más relevantes del equipo de Alberto Núñez Feijóo horas antes del cierre de la campaña en Aragón. Y luego, ante todas las incógnitas e inconvenientes que se le planteaban, respondía con suficiencia a prueba de cualquier incertidumbre demoscópica: “Ya quisiera el PSOE estar en nuestro lugar”.

El PP de Feijóo vuelve a sentirse tan cerca del poder que les ha entrado, además de prisas, vértigo y algunas dudas. Y Vox es otra vez un gran inconveniente. En esta campaña en Aragón se han insultado mutuamente sin reparos, casi más que a sus rivales ideológicos. Han postergado el acuerdo de gobierno en Extremadura para no incordiar, pero ante la virulencia de sus diatribas cruzadas se hace difícil imaginar cómo podrán trabajar juntos allí, en Aragón y en España.